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Arquitectos: Takashige Yamashita Office
- Área: 299 m²
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Fotografías:Ken’ichi Suzuki
Descripción enviada por el equipo del proyecto. El proyecto es una clínica dental y de ortodoncia pediátrica situada en Saitama, Japón. La zona que rodea el lugar ha estado ocupada en gran medida por árboles de zelkova durante siglos, algunos de los cuales aún permanecen en el jardín. La familia del cliente lleva 60 años dirigiendo este lugar rodeado de vegetación. La clínica existente ofrece principalmente atención odontológica regular, mientras que ocasionalmente trata a pacientes de ortodoncia y pediatría. Ante la creciente demanda de estos últimos servicios, el cliente decidió construir un anexo para tratamientos dentales y de ortodoncia para niños.
Hemos sugerido una clínica que se sitúa entre y junto a la vegetación del lugar, como parte del flujo paisajístico desde el jardín del cliente hasta la ciudad. Mezclado con los pequeños bosques introducidos entre los volúmenes y elevándose por el techo, las salas de tratamiento ofrecen una escena tranquila y confortable abrazada a la naturaleza que calmaría la ansiedad de los pequeños pacientes.
Los arbustos también funcionan como una adecuada salvaguarda de la privacidad de cada zona. Además de la consulta dental, la clínica también ofrece un espacio de gimnasio para programas quiroprácticos y de ejercicios planificados junto con los tratamientos médicos, basándose en la creencia del cliente de que "la salud bucodental viene acompañada de la salud física y mental general". La variedad de materiales en las paredes exteriores/interiores y en el suelo de cada volumen y el cambio de altura de las diferentes áreas, confieren al espacio un espíritu lúdico que los visitantes pueden disfrutar.
La relación entre el tejado y cada volumen también varía -llega hasta el borde, se desplaza, se corta, penetra-, de alguna manera todos estos elementos se reúnen bajo el techo plateado mate y reflectante. El techo continuo que zigzaguea y que cubre las habitaciones y los patios, está perforado de vez en cuando, permitiendo que la luz del sol penetre en la planta baja, lo suficiente como para cultivar plantas debajo.
Su forma plegada, que se asemeja a los tejados a dos aguas de las casas vecinas, permite estructuralmente un sistema autoportante con una cantidad mínima de columnas. El tejado se extiende y forma una marquesina en voladizo en la plaza de entrada y sobre el jardín delantero abierto hacia la calle. Rodeada de vegetación y árboles, la clínica no sólo crea una atmósfera relajante para los jóvenes pacientes, sino que ofrece un espacio que los acoge y los hace crecer.